De la curiosidad, desde luego.

De la curiosidad que surge cuando te das cuenta de que estás repitiendo patrón, de que tu vida es una sucesión de la misma experiencia una y otra vez.

De la curiosidad que te entra al ver a una persona chocándose contra la misma pared y, en lugar de juzgarla, mirarte tu y decir, vale pues yo tengo esta otra.

De la curiosidad que surge al mirar a tu alrededor y ver que cada uno tenemos una película distinta. De querer saber de donde surge esa película. De que nos hemos contado y de cómo hemos interpretado lo que realmente nos pasó.

De la curiosidad de encontrar información sobre lo que nos puede estar parando y de querer probarla empíricamente en mi misma.

De la curiosidad que da ver que si haces algo en lo invisible, cambia tu mundo visible.

De querer entender desde el corazón y no desde la mente cuales son las verdaderas reglas del universo. De no querer buscarle una explicación, de conformarme con ver que algo me está dando paz en el corazón y saber que ese es el camino correcto.

De curiosearme a mi misma, de dejar de buscar respuestas fuera y empezar a preguntarme que pienso yo, cual es mi opinión, pero no una opinión mental, la opinión que sale de los adentros, de pararte y decir, vale, ya me he cansado de la opinión de los demás, ¿cuál es la mía?

De curiosear cada uno de mis comportamientos, de curiosear como me pierdo en el otro, de curiosear como podemos sacar nuestra versión mejor.

He probado mil técnicas, he leído mil libros para alimentar esa curiosidad…

 

Y ahora, me gustaría ayudar a que tú puedas curiosearte y descubrir tu propia verdad.

De la curiosidad, desde luego.

De la curiosidad que surge cuando te das cuenta de que estás repitiendo patrón, de que tu vida es una sucesión de la misma experiencia una y otra vez.

De la curiosidad que te entra al ver a una persona chocándose contra la misma pared y, en lugar de juzgarla, mirarte tu y decir, vale pues yo tengo esta otra.

De la curiosidad que surge al mirar a tu alrededor y ver que cada uno tenemos una película distinta. De querer saber de donde surge esa película. De que nos hemos contado y de cómo hemos interpretado lo que realmente nos pasó.

De la curiosidad de encontrar información sobre lo que nos puede estar parando y de querer probarla empíricamente en mi misma.

De la curiosidad que da ver que si haces algo en lo invisible, cambia tu mundo visible.

De querer entender desde el corazón y no desde la mente cuales son las verdaderas reglas del universo. De no querer buscarle una explicación, de conformarme con ver que algo me está dando paz en el corazón y saber que ese es el camino correcto.

De curiosearme a mi misma, de dejar de buscar respuestas fuera y empezar a preguntarme que pienso yo, cual es mi opinión, pero no una opinión mental, la opinión que sale de los adentros, de pararte y decir, vale, ya me he cansado de la opinión de los demás, ¿cuál es la mía?

De curiosear cada uno de mis comportamientos, de curiosear como me pierdo en el otro, de curiosear como podemos sacar nuestra versión mejor.

He probado mil técnicas, he leído mil libros para alimentar esa curiosidad…

 

Y ahora, me gustaría ayudar a que tú puedas curiosearte y descubrir tu propia verdad.